La adicción al juego

El juego de azar ya sea el tradicional como el online, conlleva una responsabilidad clara. El juego es un asunto serio, ya que puede conllevar el desarrollo de una adicción y una enfermedad mental derivada. Por tanto, no pienses que la adicción al juego es cosa de otros, ya que nadie está exento de poder sufrirla. Lo principal es disfrutar del juego sin que este controle tu vida y cree una dependencia peligrosa, por lo que si empiezas a darte cuenta que alguna señal preocupante, ponte en contacto con alguien que te pueda asesorar y ayudar.
El juego de azar ha de ser divertido y, por qué no, una fuente de ingresos gracias a tu conocimiento y estrategia. No obstante, esperamos que este artículo pueda servirte de guía sobre las diferencias un juego sano y un juego dañino, así como las formas de identificar la adicción y a quién acudir en caso de que necesites apoyo.

La reacción química en tu cerebro del juego

El juego activa en tu cerebro las mismas endorfinas que son responsables de tu sentimiento de felicidad, por lo tanto, es normal que enganche y guste. En este sentido, la satisfacción del juego no es distante a la sensación de enamorarse, de hacer deporte o la sensación de euforia al consumir algún estupefaciente. Por supuesto, estamos hablando de una liberación de endorfinas al ganar un juego de azar: nos sentimos bien, poderosos y exitosos. Además, ser habilidoso en el juego también conlleva un prestigio social que aumenta esa sensación de felicidad, ya que ganas mucho dinero en poco tiempo gracias a tu habilidad en un juego concreto y la sociedad lo reconoce como un éxito loable.
Pero, ¿qué pasa cuando la racha buena llega a su fin? Pues está claro que esta reacción química del cerebro no se produce más y nos causa frustración y enfado, lo cual es normal, siempre y cuando no vaya más allá, ya que está claro que a nadie le gusta perder. Se trata de una reacción tan natural como la de emocionarse al ganar a un juego, aunque siempre sin exceder ciertos umbrales.

Los umbrales del comportamiento de la adicción

Las adicciones al juego son complicadas de curar, aunque por supuesto hay tratamiento y es posible. Lee con detenimiento toda la información que te ofrecemos y busca ayuda en caso de mostrar algún síntoma preocupante.
El comportamiento ante al juego puede ser el normal, que ya hemos descrito, o bien puede ser patológico y se llama ludopatía.

¿Cómo puedo saber si soy un adicto al juego?

FEJAR, la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados, pone a tu disposición un “Test de Ludopatía” donde tendrás que responder a 5 preguntas esenciales, que identifican 5 síntomas de adicción al juego:

  1. Demasiadas horas dedicadas al juego: ¿Cuál es la frecuencia con la que juegas a juegos de azar?
  2. Conciencia de jugar en exceso: ¿Has tenido la sensación de que deberías reducir tu conducta de juego?
  3. Ocultación de tu actividad a tu círculo más cercano: ¿Niegas, ocultas o minimizas las veces que vas a jugar, las apuestas que haces o la cantidad que te juegas o pierdes?
  4. El juego afecta a tu vida personal: ¿Has tenido problemas con el juego, como por ejemplo alguna pelea, problemas en el trabajo, problemas económicos o de sueño?
  5. El juego controla tu voluntad: ¿Te sientes impulsado a jugar a pesar de tus problemas y no puedes dejarlo?

Comportamientos de un adicto

El comportamiento que puede derivar en una enfermedad también puede conllevar otras actitudes, además de las expuestas en el “Test de la ludopatía”. Entre estas actitudes, el jugador puede experimentar lo siguiente:

  • Te cuesta parar de jugar cada vez más
  • Deudas y problemas financieros en general
  • Intentos de conseguir financiación para el juego: de forma legal (préstamos, por ejemplo) o de forma ilegal
  • Cambios de humor repentinos (irritación, introversión, etc.)
  • Análisis pormenorizado de las tácticas de juego
  • Intento de compensar las pérdidas con más jugadas
  • Posible desarrollo paulatino de una enfermedad mental, derivada del juego y/o consumo de drogas: depresión, intento de suicidio, etc.

Las fases del juego y su relación al juego problemático

Los estudios realizados sobre el comportamiento normal y el patológico en el juego de azar señalan tres frases fáciles de distinguir en el juego: una fase con beneficios, una fase con pérdidas y una fase de desesperación. ¿Cómo podríamos identificar dónde comienza y termina cada una?

  • La fase de ganancias
    • todo va sobre lo planeado, apostamos y ganamos, lo que dispara nuestros niveles de endorfinas. El jugador se siente poderoso y exitoso, por lo que piensa que su racha no tiene fin. Las apuestas cada vez son más altas y la impresión es que es tan bueno que jamás va a perder, aunque claro, esto es bastante poco realista.
  • La fase de pérdidas:
    • el jugador coloca en sus apuestas cantidades importantes de dinero. Ha perdido pocas veces, pero siempre se las ha ingeniado para remontar. Y aquí es dónde ocurre la paradoja: para poder recuperar las pérdidas, el jugador cada vez juega cantidades más grandes, incluso pide dinero a su familia y amigos, si es necesario. No obstante, aún es posible para el jugador hacer pausas en su juego.
  • La fase de la desesperación:
    • como bien dice su nombre, aquí el jugador ya ha perdido la perspectiva de lo que es un juego. No hay posibilidad de control: ni del gasto ni de su actividad compulsiva. Sabe que no es correcto lo que hace en el fondo, por lo que oculta lo que verdaderamente hace a todo su entorno y se aísla para seguir haciendo lo único que parece importarle: el juego, e incluso puede derivar en ideas de suicidio, ya que no puede ver una salida a este círculo vicioso.

Percepción social sobre el juego de azar en España

Según un estudio muy reciente (2017), elaborado por la Universidad Carlos III de Madrid en colaboración con la Fundación Codere, un 0.3% de la población española entre 18 y 75 años está en alto riesgo de sufrir un juego problemático. Este término es el que los expertos utilizan para referirse a la adicción al juego. Además, calculan que entre un 0.9 y un 1% está en un riesgo moderado. Estos datos son bajos, aunque cada caso individual es muy serio y tenemos que estar en alerta. Se tratan, pues, de estimaciones del alcance real, aunque cada caso necesita un diagnóstico individualizado. Se calcula que unas 20000 personas están en tratamiento por problemas de adicción al juego en España, según los datos de una investigación de Gómez Yánez, 2017.
España se encuentra por debajo, en cuanto a jugadores con un alto riesgo para sufrir un juego problemático, de países como Italia (0.9%), Argentina (0.8%), Finlandia o Estados Unidos (0.6%) o Alemania (0.4%); y por encima de países como Noruega (0.2%). Pero, insistimos, cada caso individual supone una situación muy compleja y peligrosa, por lo que las estadísticas no muestran la realidad de esta enfermedad tan difícil de superar.
Cómo y dónde obtener ayuda

Como hemos dicho, el camino de la rehabilitación de la adicción al juego es difícil de superar, pero por supuesto es posible. La estimación de la duración del proceso de tratamiento es de cinco a nueve semanas, pero conlleva una terapia intensa en un centro. Si decides no internar en una clínica especializada, el proceso puede durar entre seis meses y un año. De todos modos, si observas que la adicción al juego está poniendo en riesgo tu salud física y mental, acude de inmediato a un hospital y los médicos y psicólogos harán una primera evaluación del problema.
La terapia trabaja con todos los síntomas y actitudes derivadas de la adicción, como por ejemplo todo lo relacionado a cómo gestionar las relaciones afectivas y la economía familiar de una forma saludable. En concreto, la percepción sobre el gasto económico suele ser distorsionada durante la adicción y se necesita volver a recuperar el sentido común. En cuanto a la parte emocional, es necesario que el paciente se dé cuenta de lo que comentamos con anterioridad: la liberación de las endorfinas es la misma cuando se gana en un juego de azar que cuando somos felices por cualquier motivo.

Consejos para evitar caer en la adicción al juego

La terapia no es garantía de no volver a caer en la adicción al juego y ocurre lo mismo que con cualquier otra adicción con tratamiento. De hecho, la tentación va a estar ahí desde que se termina la terapia y, por ello, hay que evitar a toda costa el juego y los lugares que nos recuerden el juego. En caso de no haber tenido ningún problema con el juego, ¿qué podemos hacer para evitar la adicción a los juegos de azar? Aquí os dejamos las ideas clave.

  • La palabra clave es “límite”:
    • Establece un límite de dinero y de tiempo para tu sesión de juego. Es importante tener claro desde el principio cuándo estás dispuesto a gastar en un día, una semana y un mes, ya ganes o pierdas en este periodo de tiempo. Así mismo, establece un tiempo máximo de juego, para que esta actividad no interfiera con tu vida familiar y personal.
  • La segunda regla de oro es “no gastes lo que no tienes”:
    • Destina al juego lo que usarías en otra actividad de ocio y nunca uses el dinero que necesitas para cualquier otra cosa. Además, no solicites créditos a entidades financieras o préstamos de amigos o familiares.
  • Nunca olvides hacer pausas:
    • nada es tan importante como para ocupar todo tu día, aunque sea un festivo, y hacerte olvidar de la rutina habitual de un día: el horario de comidas, salir a tomar el aire un rato o hablar con tus amigos. Esta abstracción de la realidad puede ocurrir tanto cuando estás ganando como perdiendo, y el resultado puede ser una apuesta con un riesgo enorme y un comportamiento con demasiado riesgo en tu juego.
  • Si te notas “raro”, pide ayuda:
    • no es ninguna vergüenza admitir que puedes tener un problema. Habla de ello con tus personas de confianza o acude directamente a alguno de los centros que te recomendamos.

¿Dónde puedo encontrar ayuda?

Aquí te dejamos algunas asociaciones e instituciones públicas y privadas de España y otros países de habla hispana, donde te pueden asesorar y ayudar.